Cadena de Valor – Inicio

Hoy en día un producto que satisfaga las necesidades de los clientes no es suficiente, nos encontramos frente a un mercado donde las marcas y sus productos son demasiado competitivos y tratan de realizar lo mismo que todos, lo cual es “satisfacer una necesidad” pero entre intentar satisfacerlo y entregarle un valor extra es donde se debe diferenciar nuestro negocio, aunque en teoría el principal objetivo de los negocios deba ser entregar valor para el cliente donde ellos perciban su beneficio.

La pregunta que quizá tras leer la introducción se hagan es, y ahora entonces ¿Cómo creo valor? Y la respuesta es más simple de lo que parece ya que todas las empresas o negocios tienen una cadena de actividades las cuales usted deberá escoger estratégicamente las más relevantes y trabajar en ellas para hacerlas diferenciadoras y relevantes a vista del cliente.

Una de las formas más simples y sencillas relativamente que es usada por la mayoría de las marcas es mejorar su servicio, en el cual la parte humana proporciona un valor al cliente, esto le permite mejorar la parte relacional y además tratar de entender las necesidades del cliente. En la mejora de servicio puede mejorar su recepción, la forma de interactuar con el cliente, la prospección del cliente si es necesario y sobre todo agregar lo que es el servicio post venta para hacerle saber al cliente que nos importa su satisfacción. Uno de los beneficios que nos permite mejorar el servicio (el servicio no solo es “atención al cliente”) es que vamos a tener una mejor relación con el cliente y trataremos con eso saber como se siente con la marca y tener el feedback para saber en qué mejorar.

Otra de las estrategias que nos permite crear una cadena de valor para el cliente es mejorar nuestro sistema de logística, allí deberemos nosotros plantear que queremos hacer o como nos vamos a diferenciar de la competencia para generar esa experiencia de servicio que realmente aporte valor a la transacción y la haga la marca atractiva y sostenible en el tiempo.

Muchas veces nosotros nos atormentamos queriendo crear una cadena de valor para los clientes e ignoramos algo que nos permite darnos una pauta de como hacerlo que es la estrategia de benchmarking en la cual nosotros analizamos nuestra competencia y emulamos las buenas prácticas comerciales y de servicio que nos permitan apalancar una cadena de valor propia, en constante evolución y determinante al momento de elegir un producto.

Hagamos un ejercicio: recuerda ese lugar donde te hicieron sentir un rey, donde te trataron al punto de sorprenderte gratamente. ¿Regresarías?, ¿lo recomendarías?, por supuesto que sí, e inclusive si ese lugar tuviese precios más elevados que la competencia, el servicio te atraería inclinando tu elección por esa cadena de valor y no por el producto recibido.

Y tú, ¿Qué experiencia de servicio recuerdas?

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